MQL – Lubricación por cantidades mínimas

El mecanizado de metal comprende una serie de operaciones orientadas a la conformación de piezas, mediante la eliminación gradual del material. Esta eliminación, basada en la fricción de la superficie cortante de la herramienta y la superficie de la pieza, genera grandes cantidades de calor. En los procesos de arranque de viruta  se producen, debido a las altas temperaturas, una serie de efectos negativos que afectan directamente a la operación, e indirectamente al proceso de producción y desarrollo de la empresa. Algunos de estos efectos son:

  • el desgaste excesivo de la superficie cortante de la herramienta, acortando la vida de la herramienta
  • la deformación de la superficie mecanizada, afectando a la tolerancia de acabado
  • afectación de la calidad de la pieza
  • alteraciones en la velocidad de producción

La temperatura alcanzada en un proceso de mecanizado va a depender directamente del balance entre la generación del calor y la disipación o evacuación del mismo.

Por esta razón, disminuir la temperatura generada durante una operación de mecanizado es un factor importante y a tener en cuenta. Para lograr esta disminución, se ha optado siempre por atacar el problema ya sea refrigerando o lubricando la operación. Cuando refrigeramos, estamos buscando bajar la temperatura en el punto de corte, además de desalojar mejor la viruta. Cuando lubricamos, buscamos que la operación de mecanizado sea menos costosa, generando de esta manera menos temperatura y desgastando menos a la herramienta. Continuar leyendo “MQL – Lubricación por cantidades mínimas”